El presidente de Argentina, Javier Milei, acusó este domingo a los gobiernos de Brasil y México, así como al Partido Demócrata de Estados Unidos, de financiar una supuesta «campaña antiargentina», en medio del incremento de las tensiones diplomáticas con el gobierno brasileño.

Durante una entrevista con Radio Mitre, el mandatario afirmó que una parte importante de los recursos destinados a esa presunta campaña provino del gobierno brasileño, aunque no presentó pruebas ni documentos que respaldaran sus señalamientos.

«Quién puso más plata en esta campaña antiargentina… el gobierno de Brasil. El 25% de los recursos salió del gobierno de Brasil», declaró Milei.

Posteriormente, agregó que la campaña también habría sido financiada por México y por el Partido Demócrata en Estados Unidos, sin ofrecer evidencia que sustentara esas afirmaciones.

Atribuye las críticas a su proyecto político

Durante la entrevista, el mandatario sostuvo que los cuestionamientos contra su administración responden a una oposición ideológica hacia su modelo económico.

Según Milei, las críticas provienen de sectores que, afirmó, «no quieren que las ideas de la libertad funcionen» y buscan desacreditar a su gobierno.

El presidente argentino también aseguró, sin aportar pruebas, que sus adversarios políticos están preocupados porque, según su visión, las políticas de reducción del Estado están dando resultados.

La tensión con Brasil continúa escalando

Las declaraciones ocurren en uno de los momentos más delicados de la relación entre Argentina y Brasil desde la llegada de Milei a la Presidencia.

El mandatario también cuestionó nuevamente a la justicia brasileña por rechazar su solicitud para visitar al expresidente Jair Bolsonaro, quien enfrenta un proceso judicial relacionado con el intento de golpe de Estado ocurrido tras las elecciones de 2022.

«A mí no me dejaron visitar a mi amigo», dijo Milei, al asegurar que Bolsonaro permanece «injustamente» detenido.

Milei participó en un acto político en São Paulo

El sábado, Javier Milei participó en São Paulo en un acto donde se oficializó la candidatura presidencial del diputado Flávio Bolsonaro, de cara a las elecciones previstas para octubre.

Durante su intervención, el mandatario argentino lanzó nuevas críticas contra el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, a quien se refirió como «presidiario» y «ladrón». También descalificó al ministro del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes.

Las declaraciones provocaron una reacción inmediata del gobierno brasileño.

Brasil llama a consultas a su embajador en Argentina

Como respuesta, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil decidió llamar a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, una medida diplomática que suele adoptarse cuando un país considera que la relación bilateral se ha deteriorado.

De acuerdo con la cancillería brasileña, la decisión respondió a las ofensas proferidas por Javier Milei durante su visita a São Paulo.

Hasta el momento, el Gobierno de México no ha emitido un posicionamiento oficial sobre las declaraciones del presidente argentino.

Las relaciones entre Argentina y Brasil, principales economías de Sudamérica y socios del Mercosur, atraviesan uno de sus periodos de mayor tensión, mientras continúan los intercambios de declaraciones entre ambos gobiernos.