El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que su gobierno mantiene negociaciones activas con Irán, pese a que el gobierno iraní negó horas antes la existencia de un diálogo directo entre ambos países. Las declaraciones se producen en un contexto de alta tensión en Medio Oriente, marcado por el conflicto entre Washington, Israel y Teherán, así como por la disputa en torno al estratégico estrecho de Ormuz.

Trump asegura que aceptó dialogar por petición de países árabes

Durante declaraciones a la prensa en la Casa Blanca, Donald Trump afirmó que decidió explorar una vía diplomática con Irán tras recibir solicitudes de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Catar y otros países de la región.

El mandatario aseguró que las conversaciones representan «la última oportunidad» para alcanzar un acuerdo con la República Islámica.

«Estamos hablando en estos momentos. Esta es la última oportunidad que tienen para firmar un buen documento«, declaró Trump.

También reiteró que uno de los principales objetivos de su administración es lograr la desnuclearización de Irán, aunque reconoció que ese proceso podría tomar más tiempo.

Irán rechaza que existan negociaciones directas

Las declaraciones de Trump contrastan con la postura del gobierno iraní.

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmail Baqai, aseguró que Teherán no mantiene negociaciones con Estados Unidos y explicó que las conversaciones actuales se desarrollan únicamente con Omán para buscar una solución relacionada con la navegación en el estrecho de Ormuz.

«Nuestras negociaciones son con Omán para garantizar el paso por el estrecho de Ormuz», afirmó el funcionario.

Horas después, Trump respondió en redes sociales que, independientemente de lo que declare el gobierno iraní, las conversaciones existen y buscan resolver un conflicto que, según dijo, se arrastra desde hace décadas.

El estrecho de Ormuz sigue siendo el principal punto de conflicto

Uno de los temas centrales en la disputa es el control del estrecho de Ormuz, considerado una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el transporte de petróleo y gas.

Desde el recrudecimiento del conflicto, Irán ha endurecido las restricciones sobre el tránsito marítimo en la zona y ha insistido en mantener el control de la vía, mientras Estados Unidos rechaza cualquier limitación a la libre navegación.

De acuerdo con autoridades iraníes, las conversaciones con Omán buscan establecer una ruta aceptable para ambas partes que garantice la seguridad y respete la soberanía de los países involucrados.

La tensión continúa en la zona. Durante el fin de semana, un petrolero que navegaba frente a las costas de Omán reportó haber escuchado una explosión cercana, aunque no se registraron daños ni víctimas, según informó la agencia británica UKMTO.

Los mercados reaccionan con una baja en el precio del petróleo

Las expectativas de una posible solución diplomática tuvieron impacto inmediato en los mercados internacionales.

El precio del Brent del Mar del Norte, referencia internacional del petróleo, cayó 4.73 %, para ubicarse en 83.77 dólares por barril en los contratos de entrega de octubre, luego de haber superado brevemente los 100 dólares a finales de julio.

Trump también criticó a las compañías petroleras, al considerar que obtienen beneficios excesivos debido al incremento en los precios del crudo provocado por el conflicto.

«Están ganando demasiado dinero basándose en una escasez«, declaró el mandatario.

La desnuclearización sigue siendo una prioridad para Washington

Además de la situación en Ormuz, Trump insistió en que cualquier acuerdo deberá incluir el desmantelamiento del programa nuclear iraní.

Las potencias occidentales sostienen desde hace años que Irán busca desarrollar armamento nuclear, mientras que Teherán afirma que su programa atómico tiene exclusivamente fines civiles.

Hasta el momento, no existe confirmación oficial sobre un eventual diálogo directo entre ambas naciones, por lo que las versiones de Washington y Teherán continúan siendo contradictorias mientras persisten los esfuerzos diplomáticos para reducir las tensiones en la región.